¿Tus dientes parecen más largos que antes? ¿Notas una línea oscura en la base de algún diente o sientes punzadas de dolor al tomar algo frío o caliente? Si es así, puede que estés ante una recesión gingival, uno de los problemas bucodentales más frecuentes y, al mismo tiempo, más infravalorados.
La encía que se retrae no solo es un problema estético. Es una señal de que el tejido que protege la raíz del diente está perdiendo posición, y eso tiene consecuencias reales si no se aborda a tiempo.
En Clínica Dental Perán, especialistas en salud y estética dental en Córdoba, vemos casos de recesión gingival con mucha frecuencia. En este artículo te contamos todo lo que necesitas saber: qué es, por qué ocurre, cuándo debes preocuparte y qué tratamientos existen.
¿Qué es exactamente la recesión gingival?
La recesión gingival, también llamada recesión de encías o retracción gingival, es el proceso por el cual el tejido de la encía se desplaza hacia abajo (en los dientes inferiores) o hacia arriba (en los superiores), dejando al descubierto parte de la raíz del diente que normalmente permanece cubierta y protegida.
Cuando esto ocurre, el diente parece más largo de lo habitual. En algunos casos la diferencia es sutil al principio, pero con el tiempo puede hacerse muy visible y comprometer tanto la estética de la sonrisa como la salud del diente afectado.
Es importante entender que la encía retraída no vuelve a su posición por sí sola. A diferencia de otros tejidos del cuerpo, la encía no se regenera espontáneamente una vez que ha retrocedido. Por eso, actuar pronto marca una diferencia enorme.